Por considerarlo de interés y debido a que se mantiene fresca la pelea titular del pasado sábado en el Figali en el que perdiera el panameño Vicente Mosquera, reproducimos lo publicado por ESPN Deportes al entrevistar al monarca venezolano.
Publicado en: Martes, 08 de Agosto de 2006 08:50:41 a.m.
ESCRITO POR SEBASTIAN CONTURSI DE ESPN DEPORTES DESDE PANAMA
La vida de un boxeador encierra muchos misterios.
En una memorable y cruenta guerra sobre el cuadrilátero, esa especie de asesino serial del boxeo llamado Edwin Valero acaba de darle una paliza a Vicente Mosquera. Pero apenas una hora después, en su camerino el venezolano habla pausada y dulcemente de lo que fue una verdadera masacre pugilística con la misma naturalidad con la que cualquier hijo de vecino cuenta cómo su hijo se ha graduado de la escuela.
Claro, esta es una actividad física de las más rudas que existen y es lógico que así sea.
Valero acaba de cumplir uno de los grandes sueños de su vida al consagrarse campeón de los superplumas de la AMB y, por fin, se marcha orgulloso del Centro de Convenciones Figali, rumbo al hotel.
En ese momento, se cruza casualmente con un Mosquera absolutamente maltrecho, con el rostro magullado y cortado y un brazo dislocado. En los días previos a la pelea, el panameño lo hostigó verbalmente y en algún momento hasta amenazó con pasar a los hechos.
Pero el lenguaje de los guerreros no es el mismo que nosotros conocemos. Por eso, el venezolano se acerca a un amigo de Mosquera y le pide que detenga la camioneta.
"Te has ganado mi respeto por lo que hiciste sobre el ring. Todo lo que pasó antes de la pelea fue sólo para vender más boletos", le dice, y acaricia suavemente su hombro.
"Me ganaste muy bien. Eres un justo campeón", responde Mosquera.

Ya es domingo. Todo el mundo en Panamá lamenta la derrota de su campeón y reconoce la supremacía del venezolano.
Valero está feliz, aunque no es sencillo apreciarlo. Da la sensación de que existe algún conflicto interno que le impide disfrutar del todo.
Son casi las siete de la tarde y, como lo prometió, Valero baja junto con su esposa Carolina de la habitación 416 del hotel Granada para revivir el triunfo junto a ESPNdeportes.com, en exclusiva.
Más tarde se unen a la charla su entrenador Jorge Zerpa y su apoderado Segundo Lujano.
Valero mira la pelea en silencio. Le hace algún que otro comentario en voz baja a su esposa. Sonríe de vez en cuando, ante alguna observación que considera errada por parte de los comentaristas televisivos. Sobre todo, cuando insisten en que tarde o temprano se cansará debido a su falta de experiencia en combates de largo alcance.
Se sorprende al darse cuenta de que tras la segunda caída de Mosquera quedaba más de un minuto para el final de ese primer asalto.
"Creí que no había podido noquearlo porque no me había alcanzado el tiempo. Pero no, la verdad es que, simplemente, no tuve la precisión necesaria", nos dice.
Por fin, se termina el combate y, entonces, el venezolano está dispuesto al diálogo franco. Eso sí, no sin antes aclarar que para las fotos la gorra no se la quitará, ya que "es una característica mía".
- ¿Se dio el tipo de pelea que esperabas? ¿O la cosa terminó siendo más simple?
Lo único que esperaba era ganar. Sentí que era un nuevo debut para mí. Fue complicado. Porque por momentos me descuidé y recibí algunos golpes muy fuertes. Fue una experiencia muy interesante, de la cual pienso sacar provecho con miras a mis siguientes peleas. Estaba preparado para hacer 12 asaltos, pero no imaginé que la pelea sería tan sangrienta, con caídas de ambos lados, cortaduras y golpes durísimos. Pero, de todos modos, Mosquera equivocó la pelea.
- Seguramente, tras derribar a Mosquera tan rápidamente creíste que la historia se repetiría una vez más.
No, todo lo contrario. Porque cuando se levantó por segunda vez lo hizo con mucha energía y supe que tenía que tener cautela. La idea era no enloquecerse. Preferí comenzar a caminar el ring y hacer mi trabajo.
- ¿Pero con el correr de los minutos no te sorprendió no poder liquidar el pleito, teniendo en cuenta tus antecedentes?
No sé, me pasó algo raro. Porque quizás debido al cansancio comencé a tener algún problema para encontrar la distancia justa. Pero yo sabía que él era duro. Entonces, el plan era seguir acumulando puntos. Aunque en el descanso del sexto asalto pregunté cómo iba en las puntuaciones y para motivarme me respondieron que iba perdiendo.
- ¿Y les creíste?
Bueno, en esas circunstancias, con una pelea tan dramática como esa, cualquier cosa podía suceder.
- ¿Y cómo fue la experiencia de visitar la lona por primera vez en tu carrera?
Fue todo tan rápido que no puede apreciar lo que ocurrió. Sólo recuerdo que escuché la cuenta cuando iba por dos. Y me levanté con tranquilidad cuando el árbitro contaba el quinto segundo. Estaba un poco mareado, pero en seguida se me pasó. Además, cuando estoy herido mi reacción es tirar más golpes que mi rival. Si me dan dos, yo trato de dar cuatro.
- Los últimos cuatro asaltos fueron mucho más simples.
Sí, porque por fin pude hacer el trabajo que quería, metiendo el jab de derecha y la izquierda al estómago. Creo que con eso terminé de deteriorarlo. En el descanso del séptimo asalto me asomé para ver cómo estaba Mosquera y vi desesperación en su esquina. Y ya en los dos asaltos finales él ya no tenía respuesta.
- Tu caso es uno de los más curiosos del boxeo, ya que pasaste por una suspensión por motivos médicos en los Estados Unidos que parecía iba a terminar con tu carrera y poco después te conviertes en campeón mundial y una de las figuras más importantes del boxeo actual... ¿Qué pasó por tu mente en el momento de la consagración?
(Piensa con rostro serio) No sé, fue raro. Porque buscaba a los míos, a mi esposa, pero en el ring sólo me encontraba con personas que no conocía. Creo que no pude disfrutar ese momento como me hubiera gustado.
- ¿Qué hay con respecto al futuro?
No sé. Tengo mucho temor de ser una persona famosa, porque en Venezuela la inseguridad es tremenda. Por eso, no estoy seguro de querer enfrentarme y vencer a los grandes nombres, en carteleras importantes. Porque mi prioridad es mi familia. A veces pienso que eso podría costarme que se llevaran a un hijo mío y eso me aterroriza. Como tantos otros en Latinoamérica, Venezuela es un país muy difícil con respecto a la seguridad. Le tengo miedo a la fama. A mí me basta sólo con poder cumplir algunos caprichos, como tener un buen carro, una buena ropa.

- No suenas precisamente entusiasmado con tu futuro...
Lo que pasa es que por un lado no me gustaría tener que irme de mi país. Y por el otro está este tema de la inseguridad. Y, además, en Venezuela no cuento con las comodidades necesarias que debe tener un boxeador. He visto muchos muchachos talentosos abandonar el boxeo debido a esto. Cuando vivía en Los Ángeles tenía todo a mi disposición. Pero no sé...
- ¿Me equivoco, o la confusión que tienes es tan grande que hasta has pensado en retirarte?
No te equivocas, lo he pensado varias veces. Sé que tengo el talento y las ganas necesarios para ser uno de los mejores del boxeo. Quizás me decida a mudarme a Los Ángeles y termine allí mi carrera, dentro de cuatro o cinco años.
- Abstrayéndote por un segundo de esas cuestiones, seguramente has fantaseado con enfrentar a algún rival en particular.
Me gustaría unificar con (Jorge) Barrios.
- ¿Por qué Barrios?
Porque creo que es un buen peleador, pero no tan peligroso. Sé que puedo ganarle sin correr demasiados riesgos. He visto dos de sus peleas, con Mike Anchondo y con Janos Nagy. Sé que es carismático y arrastra mucho público. Además, pertenece a la empresa que me representaba cuando vivía en los Estados Unidos, la Golden Boy Promotions. Ojalá su promotor, Oscar de la Hoya, y el mío, Akihiko Honda, puedan ponerse de acuerdo. Porque ése sería el primer paso para cumplir mi sueño de retirarme invicto y campeón de los cuatro organismos. Sé que eso es muy difícil, más no imposible. También me gustaría enfrentar a Manny Pacquiao.
- El sábado pelaste llevando en tu pantalón la imagen de Hugo Chávez, presidente de Venezuela. Y además hoy (domingo) te llamó por teléfono. ¿Qué significa él para ti y que cosas hablaron?
No me gusta mezclar la política con el deporte. Pero creo que es lo más grande que ha nacido en Venezuela. Llevar su imagen para mí es poner de relieve las grandes cosas que él ha hecho y hace por los pobres en nuestro país. Yo lo viví de cerca, porque ha ayudado a mi madre y a algunos familiares míos cuando tuvieron serios problemas de salud. Fue muy emocionante cuando hablé con él por teléfono. Me dijo que se sentía orgulloso de mí y que quería verme. La verdad es que yo estaba un poco nervioso. Cuando regrese a Venezuela me recibirá y será un verdadero placer.
Fuente: ESPN Deportes - http://espndeportes.espn.go.com
Fotos: ESPN Deportes y El Universal de Caracas - www.eluniversal.com