La actualidad y la realidad del deporte de contacto en Panamá no pasa por seguir siendo un deporte recreativo, y pese a que se trata de superar esa barrera, la existencia de dos ligas de nivel superior y sus constantes divisiones no son más que uno de sus tantos problemas que pasan sobretodo, por la falta de escenarios y de mayor difusión en los medios de comunicación.
Publicado en: Jueves, 08 de Mayo de 2008 11:13:06 p.m.
Desde este jueves y su continuación este viernes, el fútbol americano en nuestro país llevará a cabo un importante evento en el que ya somos escenario del inédito hecho de celebrarse un congreso continental de la Federación Panamericana de este deporte, adscrito a la Federación Internacional de Fútbol Americano (IFAF), y con ello, la presencia de delegaciones de asociaciones de varios países, pero sobretodo, la presencia de autoridades de la asociación estadounidense, la USA Football, y de la profesional National Football League (NFL).
Tal vez, la realidad de Panamá pudiera parecerse a la de muchos países de la región, pero de todos ellos, asociaciones como las de Argentina, Uruguay, Chile, Puerto Rico y la más antigua de todas, la ONEFA de México, cuentan con una cierta estabilidad en el que se cuenta con la estructura, mas no con el constante fogueo internacional del que sí tienen los países europeos, por ejemplo.

Sin embargo, la realidad del fútbol americano panameño pasa por diversas situaciones que pueden ser totalmente salvables y aún a tiempo para que muchos sectores decidan unificar criterios, pero sobretodo, la situación, además de estas diferencias de criterio también viven la realidad que vive la mayoría de las disciplinas de conjunto en nuestro país...la falta de canchas adecuadas para practicar el juego, y más que eso, el de poder contar con el material calificado con que masificar este deporte, especialmente hacia los sectores más populares de nuestra juventud.
Desde que el fútbol americano nacional llegó a manos de jugadores panameños quienes tuvieron que recoger lo heredado por los norteamericanos al dejar el territorio de la ex Zona del Canal, enfrentaron muchas dificultades a partir de la década del noventa.
No obstante, cuando se pensaba hacia el año 2006 que se iba a dar la ansiada estabilidad de hacer que la categoría superior fuese una sola liga con los mejores jugadores y con visión de poder llegar a muchos sectores la difusión de este juego y su divulgación en los medios, surgiría una serie de choques entre dirigentes de la Panama Football League (PFL) y dos equipos que formaron parte de dicha liga, los Dragons y sobretodo los Warriors de la ULACIT, al notar de parte de éstos que habían aparentes irregularidades en la gestión de la liga y no responder éstos ante estas anomalías, decidieron separarse de la organización y se produce un nuevo cisma en la categoria de contacto, del que pasivamente la Federación de Fútbol Americano de Panamá (AFFP), dejó en el aire unas diferencias del que ya han pasado dos años.
La PFL siguió realizando sus actividades, pero viéndose afectados por las salidas de varios equipos, incluyendo a la franquicia colonense de los Tigers, quienes regresarían a LIFAP en 2008 con su nombre original de los Eagles, lo que representó para ellos, un duro golpe, y hasta teniendo casi que poner en riesgo una temporada que pudieron salvar a la formación de dos equipos nuevos, los Cobras de la USMA, que tomaron la franquicia de los Frailes, quienes desaparecerían como tales, y los Vikings, para enfrentar a los tradicionales Seminoles de la FSU-Panamá y los Panama Saints, considerado como el equipo más antiguo de este deporte formado por jugadores del patio.

Javier Olivardía, quien lleva adelante la franquicia de los Raiders de LIFAP, y uno de los llamados "históricos" referentes del fútbol americano, nos comentó que desde los noventa, "muchos habíamos cumplido el ciclo juvenil en Kiwanis, y la idea de una sola liga siempre estuvo presente, y aún ahora los que jugamos desde los ochenta seguimos aqui, jugando porque nos gusta, pero es triste ver que hay intereses que no permiten que el fútbol americano despegue realmente en Panamá".
Por su parte, en una conversación de esas que amenamente se comparte en la profesión periodística, Arsenio Caballero, de los Seminoles de FSU-Panamá de la PFL y ex seleccionado nacional sub20 de fútbol americano, actualmente con TV Max Canal 9, calificó esta serie de divisiones como una "lucha absurda, ya que si había alguna inconformidad entre las partes, se podía resolver conversando ya que todos nos conocemos, jugamos este deporte y tenemos los mismos problemas que tienen tanto equipos, dirigentes y jugadores".
El estar cada domingo participando de los partidos, de los cuales muchos jugadores tienen que sacrificar sus trabajos e incluso no pueden cumplir con la totalidad de las prácticas que son diarias y fuertes, les divierte y hasta le sacan de sus tensiones, pero aún con el fútbol americano hay quienes han llegado a tener hasta problemas familiares, ya que muchos de ellos, ya tienen las responsabilidades de todo adulto de tener que trabajar para mantener a sus familias, y, paradójicamente, muchos de los jugadores de fútbol americano locales, no provienen de las clases marcadamente pudientes de generaciones pasadas, sino que son de clases profesionales quienes se prepararon por sí solos, ya son de la propia escencia de las clases populares.
El dirigente de LIFAP, y jugador de los Warriors de ULACIT, Luis Méndez, trabaja como creativo en la agencia de publicidad Publi4, y quizás tiene la fortuna de que puede compatibilizar ambas cosas, más que todo con el respaldo de su compañera, la también jugadora de "flag football" Olga Conte, y entre ambos sí ven las cosas un poco con la esperanza de que para este juego pueden venir cosas mejores.

Méndez señaló que no busca entrar más en polémicas con la PFL, ya que el proyecto de una sola liga, una sola meta encaminada a expandir y a difundir la actividad como LIFAP está empezando a rendir frutos, y tiene razón. Al triunfo de los Eagles colonenses, para el año próximo se viene la presencia de otro equipo, esta vez, del interior del país, los Vaqueros de Veraguas, con quienes se hizo un Jamboree el año pasado en el Estadio Toco Castillo en Santiago, que fue todo un éxito, y han preferido los interioranos, tener un tiempo para prepararse.
Pero para otros, quienes representan a los conjuntos de la Panama Football League, la situación pasa por el hecho de que para jugar fútbol americano hay que jugar como debe ser, es decir, por el criterio reglamentario de jugar once contra once y ver qué es mejor para que el nivel de juego suba en Panamá.
La PFL juega con el reglamento oficial del fútbol americano que todos conocemos, aunque con algunas variantes, mientras que LIFAP, juega con las normas del "9Men" o nueve contra nueve a espacio reducido, pero entre ambas, las normas se rigen por el sistema de reglamentación del fútbol americano de escuelas preparatorias de los Estados Unidos.
Pero la diferencia entre las dos ligas más importantes de fútbol americano nacional es tan sólo uno de tantos problemas y realidades con los que tiene que lidiar este juego en Panamá.

Según dio a conocer el directivo de la Asociación de Fútbol Americano de Panamá (AFFP), y titular de la Panama Flag League, Jaime Carrizo, en nuestro país se conoce la existencia de alrededor de dos mil jugadores entre hombres y mujeres, y 12 diferentes ligas, entre fútbol americano de contacto y "flag football", y consideró que entre los principales problemas que vive este deporte, están el de una organización adecuada de las ligas, la falta de equipamiento deportivo adecuado en el que muchas veces los jugadores los adquieren prestados, alquilados y hasta comprados de segunda mano, de entrenadores calificados a pesar de que los que hay han sido ex jugadores y han hecho aportes muy valiosos, la formación de árbitros y muy especialmente, el de la falta de escenarios adecuados para practicar este deporte.
En muchos sectores se ha reconocido esta clase de necesidades que incluso llegan hasta la formación de nuevos chicos y chicas quienes puedan interesarse por practicar fútbol americano, y hacer que se cambie un poco esa imagen de "exclusivista" del juego que lamentablemente lo está dando el programa Kiwanis por el que la mayoría de los equipos colegiales son de planteles con una matrícula que supera los ingresos de hasta dos mil dólares anuales, y con ello, aunque sea en "flag football" que es el más económico, no se ha podido masificar el fútbol americano en las escuelas públicas y en los sectores más populares, a los cuales debe enfrentar con la popularidad grande de disciplinas como el béisbol y el fútbol soccer, que están muy arraigados.
La celebración de este congreso continental con respaldo de IFAF y la NFL, pueda dar para Panamá, al menos la respuesta positiva que sea una buena parte de la solución a la masificación del fútbol americano nacional, es decir, la consecución del capital y respaldo logístico para la construcción de un estadio propio, del que los planos y el terreno existen, así como la posibilidad de crear incentivos a los jóvenes prospectos para que puedan ir becados a instituciones académicas con programas de fútbol americano en Estados Unidos y Europa.

En la actualidad, solo hay un panameño jugando profesionalmente en la NFL, Frank Davis, el segundo en llegar al top de este deporte, ya que el primero lo fue Leo Barker al jugar con los Bengals de Cincinnati, en los años ochenta. Davis ya está recuperado de una lesión que lo alejó un año de las canchas y estará volviendo con su equipo, los Leones de Detroit.
¿Pero qué pasará con el destino del campeonato superior entre LIFAP y PFL?. Ojalá que la realización del nuevo estadio, que deberá ser administrado de manera responsable, no se convierta en un objeto del deseo desmedido por una serie de diferencias entre ambos, de las que aún se está a tiempo de salvar, ya que entre ambos, realmente, no se han ganado nada.
Para alcanzar cosas importantes, se tiene que seguir trabajando con el fútbol americano, al igual que en todos los deportes, con paciencia desde las bases, con los niños que ya se está haciendo el esfuerzo, llevándolo a los colegios sin importar el nivel adquisitivo de quienes se interesen ni convertir al deporte en una actividad artificial del que se deban encerrarse en una burbuja de plástico, dejar de hacer esta actividad en una llamada "joda recreativa" con música de dj's de fondo, sino hacerlo más competitivo y ganarse el respeto a nivel internacional, del que también se ha estado perdiendo ese contacto que de a poco se estaba ganando.
Sólo así se puede hacer que el público y los medios, vuelvan a meterse de lleno en el deporte que también tiene pasión y que sólo desea ganarse su espacio en nuestro medio.
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