En un partido totalmente pasado por agua y con las malas condiciones del terreno del "Loubriel", los Islanders de Puerto Rico golearon y dieron la sorpresa con golpe a los apostadores de internet al Santos Laguna de México, mientras que el Cruz Azul, también mexicano, puso el polo opuesto tras golear a un Saprissa tico en su mínima expresión.
Publicado en: Miércoles, 24 de Septiembre de 2008 01:03:28 a.m.
DESPACHOS INTERNACIONALES
Con goles de Osei Telesford, Noah Delgado y Edwin Miranda, los Islanders de Puerto Rico sorprendieron al Santos Laguna de México con marcador de 3-1 para escalar temporalmente al liderato del grupo D de la Liga de Campeones de la CONCACAF.
En un atestado estadio Juan Ramón Loubriel, que albergó a cerca de 9.000 espectadores, Islanders tomó el control del partido a los 15 minutos de juego cuando Delgado disparó a puerta un remate que fue rechazado por el portero mexicano Miguel Becerra y posteriormente Telesford remató de cabeza.
A los 38 minutos, la "Tropa Naranja" sorprendió nuevamente al Santos Laguna. Petter Villegas se adentró en el área, sacó un disparo que rechazó la defensa y el balón fue a a parar a los botines de Jonathan Steele, quien la cedió a Noah Delgado para que éste depositara el segundo gol boricua.
En la primera mitad, la lluvia no dejó espacio para el buen fútbol. Los Islanders fueron más pragmáticos en su juego, sacaron mejor provecho de sus pases largos y lograron ventaja de 2-0.
El técnico mexicano Daniel Guzmán, buscando la reacción de sus pupilos, incluyó a Jorge Barrera y a Edgar Castillo en la segunda mitad.
Sin embargo, los cambios parecieron no dar resultado, ya que a cuatro minutos de iniciado el complemento, Miranda robó una pelota y a unos 20 metros de distancia mandó un tiro fuera del alcance del guardameta azteca para el 3-0 en la pizarra.
Por su parte, en Ciudad de México, el Cruz Azul tuvo casi un día de paseo el martes al golear 4-0 a Saprissa para colocarse como líder del Grupo A en la Liga de Campeones de la CONCACAF.
Miguel Sabah abrió el marcador a los 24 minutos, Gerardo Torrado aumentó la cifra a los 54, el paraguayo Pablo Zeballos le siguió a los 61 y su compatriota Christian Riveros selló la cuenta a los 67 para la Máquina, que llegó a los mismos tres puntos que el Saprissa y el Marathon de Honduras, pero con una mejor diferencia de goles.
El DC United, que el miércoles recibe a los catrachos, tiene cero puntos.
Cruz Azul visitará al DC United el 1 de octubre, mientras Saprissa será anfitrión del Marathon en esta competencia, que premia a su campeón con un boleto al mundial de clubes 2009.
La Máquina, que cayó 2-0 la semana pasada ante Marathon, tuvo dos buenas oportunidades de gol en los primeros 16 minutos, pero Zeballos no anduvo atinado.
A los 24, Hassan Viades mandó un pase hacia el centro del campo para Sabah, quien aprovechó la débil marcación de la zaga tica y sacó un tiro de pierna derecha que venció el lance de Keilor Navas para el 1-0.
El "Monstruo morado" tuvo en Walter Centeno a su hombre más peligroso con un disparo que, sin embargo, salió desviado de la meta defendida por Alfonso Blanco.
A los 54 vino una genialidad de Torrado, quien se quitó a dos hombres a la entrada del área por la banda derecha y de zurda colocó un tiro bombeado que superó a Navas con el 2-0.
Armando Alonso conectó un tiro peligroso para el Saprissa antes de que los celestes amarraran el juego con dos goles en seis minutos. Zeballos fusiló a Navas luego de una serie de rebotes que le dejaron el balón a los pies en el área.
Poco después, en una jugada de tiro de esquina, el argentino Marcelo Carrusca mandó un centro para Riveros, quien con un buen salto le ganó el remate a la defensa para poner el 4-0.
Cruz Azul es el actual subcampeón mexicano y ha sido cinco veces monarca de la Copa de Campeones de la CONCACAF.
A medida que avanzaba el reloj, los jugadores mexicanos fueron presa de la frustración, lo que originó que el juego se tornara rudo.
La visita pudo descontar a los 70 minutos por intermedio de Agustín Herrera, quien luego de anotar el único gol mexicano se adentró a la valla de William Gaudette a recoger el esférico.
El portero boricua lo tomó por la cintura impidiéndole retornar con rapidez al círculo central. La acción caldeó los ánimos y los 22 hombres se confundieron en un conato de trifulca que tuvo como resultado la expulsión del mexicano Oribe Peralta.